Se cuestiona la permanencia de Adorni como Jefe de Gabinete, dado que ningún gobierno en el mundo sostendría a un funcionario de su rango tras admitir semejante barbaridad. La credibilidad del gobierno se ve seriamente afectada por esta situación.
Se anticipa que la justicia y los periodistas continuarán investigando para probar si el relato de Adorni sobre las criptomonedas es falso y si realmente poseía los fondos antes o después de lo declarado. La admisión de mentir es un punto central.