La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, eligió ver el partido desde un lugar cercano a la afición, compartiendo la experiencia con una joven indígena.
Esta decisión fue comunicada a través de redes sociales, buscando transmitir cercanía con el pueblo.
La jefa de gobierno de la CDMX, Carla Bragada, también celebró los goles de México.