El PRO endureció su postura contra Manuel Adorni, calificando el episodio de sus declaraciones juradas como una "falta grave" y cuestionando las explicaciones brindadas por el jefe de gabinete. El partido liderado por Mauricio Macri amplió el cuestionamiento al impacto político y el costo que estos episodios generan para el gobierno y su proceso de reformas.
La dureza del comunicado del PRO se suma a las críticas de figuras como Esteban Bullrich, quien utilizó la palabra "corrupto" para referirse a la situación. La novedad política radica en el cuestionamiento extendido a Adorni, no solo por su situación patrimonial, sino por las implicaciones que tiene para la estabilidad y credibilidad del gobierno.