El ministro de Defensa del Reino Unido, John Healy, ha renunciado a su cargo, citando el incumplimiento de los objetivos financieros para las Fuerzas Armadas por parte del gobierno laborista de Keir Stammer.
Healy expresó su preocupación por el desfinanciamiento de las fuerzas armadas británicas, considerándolas en una situación crítica ante la amenaza de un ataque ruso. La renuncia se produce en un contexto de profunda crisis política y una histórica caída de popularidad para el gobierno actual.