Se critica la ausencia de movilizaciones populares y el silencio de la familia en el caso Agostina, sugiriendo una posible bajada de línea política para desviar la atención o bajar el perfil de la noticia.
Se compara la situación con el caso Loan, donde las marchas cesaron y la cobertura mediática disminuyó, a pesar de la falta de avances significativos. Se menciona que los medios locales ya no reflejan el caso, y se rumorea que estarían "comprados".
El periodista Cristian Eche recibe información extraoficial a través de redes sociales, pero la justicia no se ha acercado a él para colaborar. Se sospecha que se está "estirando" la noticia para bajar su precio mediático, y que hay "un pez gordo" involucrado.