Se denuncia que Adorni mintió al Congreso, a la sociedad, a los periodistas y al propio presidente. Se califica de indefendible la situación generada por estas falsedades.
Se menciona el caso del "pendrive mágico" y la pérdida de trazabilidad de 513 mil dólares blanqueados, lo que pone en duda la credibilidad de Adorni y la gestión gubernamental.