Se critica la defensa de Lilia Lemoyne sobre Adorni, considerándola "floja" y sin fundamento. Se señala que la explicación de Adorni en el Congreso, donde se puso nervioso, no convence a nadie.
Se hace referencia a la imagen de los que gritaban "¡Vamos Manuel!" en el Congreso, contrastando con la percepción actual de que "nadie le cree" y que la justicia sigue avanzando. Se menciona que a Adorni "le queda apuntar no tener un fallo en contra".