Se debate si el caso Adorni está afectando la economía, con opiniones divididas. Mientras algunos sostienen que cualquier pérdida de poder político o de confianza afecta la economía, otros, incluyendo al presidente Milei, argumentan que no hay un impacto directo.
Se presenta el argumento de que el riesgo país bajó tras la entrevista de Adorni, lo que respaldaría la postura del presidente. Sin embargo, empresarios y banqueros señalan que la corrupción, personificada en el caso Adorni, es un tema negativo que afecta la percepción del gobierno, a pesar de su superávit fiscal.
Se cuestiona la lógica de mantener a un funcionario bajo sospecha de corrupción si esto perjudica la imagen del gobierno y la comunicación política, especialmente cuando la economía enfrenta dificultades y se siguen destruyendo empleos.