Se resalta la importancia de continuar el legado de Tati Almeida y las Madres de Plaza de Mayo en la lucha por los derechos humanos, la memoria, verdad y justicia.
Se menciona la deuda pendiente en la democracia argentina respecto al ocultamiento de información por parte de los responsables de la dictadura, y la necesidad de seguir trabajando para esclarecer los hechos.
Se enfatiza que la lucha por los derechos humanos es una tarea transversal que involucra a toda la política y la militancia, y que el ejemplo de Tati Almeida debe inspirar a las nuevas generaciones.