Se sugiere que personas dentro de "sectores oscuros del poder" están preocupadas por lo que Pichirilo y Migueles podrían contar sobre la "operatoria del rulo del dólar", agencias de cambio y Sira.
Se plantea la duda sobre si la política también manejaba estos esquemas, refiriéndose a ellos como "perejiles".
Se afirma que "del Banco Central está todo podrido, del primero al último".