Existe una fuerte presión interna para que el vocero presidencial, Adorni, renuncie a su cargo, a pesar del apoyo que recibe del presidente Javier Milei y de Karina Milei.
Se argumenta que Adorni le está haciendo un daño enorme al gobierno y al país, y que lo mejor sería que se retire mientras avanza la justicia en su contra.
Se considera inédito el apoyo de Milei a Adorni, ya que cualquier otro presidente lo habría apartado del cargo.