Se analiza el caso Adorni en el contexto de un sistema de corrupción más amplio en Argentina, citando al sociólogo Alessandro Pizzorno, quien postula que la corrupción prospera en la "nueva política" por la falta de control social.
Se destaca la figura del juez Lijo, quien podría intervenir en el caso Adorni, y se recuerda que él mismo ha enfrentado cuestionamientos sobre su patrimonio y su continuidad en el cargo, salvada por el gobierno de Macri.
Se concluye que la corrupción en Argentina avanza debido a la impunidad provista por el Poder Judicial, y que el caso Adorni es solo una muestra de un problema sistémico.