Se cuestiona la gestión de Carla Bisotti en la compra de vacunas contra el COVID-19, específicamente la vacuna Sputnik de Gamaleya.
Se argumenta que hubo un perjuicio al Estado argentino por la compra de vacunas que resultaron ineficaces y por las que se pagó por adelantado sin recibirlas en su totalidad.
Se mencionan posibles irregularidades, como una muerte vinculada a la vacuna en Córdoba, y se exige explicaciones sobre el gasto de dinero público en un contexto de escasez de pruebas y evidencias sobre la eficacia de la vacuna.