Se analiza la crisis desatada por la declaración jurada de Manuel Adorni, con Patricia Bullrich exponiendo públicamente la situación y presionando para su presentación. Se menciona que Adorni tardó 35 días en cumplir con este requisito, obligando a Javier Milei a dar declaraciones al respecto.
La declaración jurada de Adorni, lejos de aclarar su situación patrimonial, generó más controversia. Incluso Patricia Bullrich calificó las irregularidades no como errores, sino como "omisiones étnicas", y se cuestiona cómo Adorni explica su enriquecimiento.