Se analiza la persistencia del gobierno de Javier Milei en sostener a Manuel Adorni a pesar del escándalo, comparando la actitud con el comportamiento peronista de Carlos Menem y Néstor Kirchner.
Se sugiere que Milei podría estar repitiendo la estrategia de sostener a su jefe de gabinete incondicionalmente, independientemente de las acusaciones de corrupción.
Se menciona que Adorni está "carbonizado" y que su continuidad dependerá de que no se junten las mayorías necesarias en Diputados para interpelarlo, algo que los oficialistas creen improbable.