Se plantea la diferencia entre que un hecho sea dicho por una persona u otra, enfatizando la importancia de quién comunica la información, especialmente en contextos delicados como un atentado o accidente.
Se menciona que es distinto que lo diga "ella" (después del accidente) a que lo diga "él", haciendo referencia a un "presidente Díaz". La frase "vamos a ayudar a otros países" cobra diferente peso según quién la pronuncie.