Se reitera el concepto de "principio de revelación" aplicado a la figura de Adorni. La declaración jurada del jefe de gabinete se presenta como un hecho que define posturas y revela alineamientos.
Se observa con "dolor" que, en este principio de revelación, Milei parece estar del lado de Adorni y no del lado de la sociedad que clama por una regeneración institucional y moral, alejándose de las expectativas de su electorado.