Se debatió sobre la necesidad de experiencia política en un candidato, comparando la situación de Pichetto con la de Joe Biden, quien asumió la presidencia a una edad avanzada.
Se cuestionó si un outsider como Milei, sin experiencia previa, puede ser un buen presidente, o si se requiere un político con trayectoria. Se planteó que ser presidente implica ser un "estadista", lo cual requiere más que solo popularidad o carisma.
Se mencionó que la desesperación por llegar a la presidencia puede llevar a tomar malas decisiones, como en el caso de Milei, quien pasó de ser panelista a presidente. Se enfatizó la importancia de la experiencia y la capacidad de liderazgo para gobernar un país.