El programa Argenzuela utilizó la fábula de Pinocho para ilustrar la problemática de la mentira y la pérdida de credibilidad en el ámbito político, haciendo alusión a la situación de Manuel Adorni.
Se comparó la mentira reiterada con el crecimiento de la nariz de Pinocho, señalando que el problema no es mentir en sí, sino que la gente deje de creer en las palabras de quien miente. Se planteó que esta falta de credibilidad es lo que ahora enfrenta el gobierno con su jefe de gabinete.
Se cuestionó la actitud del gobierno ante las mentiras, sugiriendo que la preocupación no es por el acto de mentir en sí, sino por las consecuencias a futuro y la imposibilidad de volver a confiar en las declaraciones oficiales. Se hizo énfasis en la "indigencia conceptual" de Adorni para defender su situación.