Legisladores de distintos partidos políticos, incluidos aliados del PRO, debaten la estrategia a seguir respecto a Adorni, con posturas divididas sobre la conveniencia de votar una moción de censura o interpelación.
La argumentación para convencer a los legisladores se centra en el notable aumento del patrimonio de Adorni y la falta de coherencia en sus explicaciones. Algunos legisladores del PRO consideran a Adorni un "lastre" que debe ser removido.
Sin embargo, existe incertidumbre dentro del PRO sobre cómo votar, ya que temen que una postura en contra de Adorni pueda dañar el acuerdo estratégico con Milei. La duda persiste entre apoyar la destitución o mantener la lealtad al gobierno.