El periodista critica la retórica de Javier Milei sobre los "golpes mediáticos", argumentando que los verdaderos golpistas son los fascistas, nazis y empresarios que apoyan al actual gobierno.
Señala que figuras como "los hijos de putas genocidas" y la vicepresidenta que reivindica la dictadura militar están alineados con Milei, y que los golpes modernos vienen del lado financiero, con personas cercanas al presidente involucradas.