Se intensifica la discusión sobre la identidad de Pochettino, cuestionando su afinidad con Estados Unidos y si debería ser menos "americano". Se defiende que tiene derecho a elegir y que es más argentino que nunca, recordando su pasado como capitán en Barcelona.
Se argumenta que si a Pochettino le gusta Estados Unidos, no debería haber problema, y se compara su situación con la de Oscar Martínez, quien no regresó a Argentina tras ser nombrado Ciudadano Ilustre en el exterior.