Se abordó la posible tensión entre la vicepresidenta Villarruel y el gobierno de Milei, especialmente en relación a un próximo acto en Rosario.
Se mencionó que Villarruel quiere asistir al acto y que las invitaciones dependen del gobierno nacional, las cuales estarían manejadas por "Mireia". Esto generó un conflicto interno, y se indicó que el entorno de Villarruel podría pedir disculpas por declaraciones previas.
Se describió a Villarruel como una "dama de hierro" con convicciones fuertes, aunque sin estructura política propia. Se señaló que su accionar podría ser peligroso debido a sus ideas de "otra derecha" y su supuesta postura negacionista sobre la dictadura.