Se denuncia un ahogo financiero del gobierno nacional hacia las provincias, ejemplificado en el caso de La Rioja, que ha visto paralizadas obras públicas y viviendas, y carece de fondos incluso para mantenimiento básico.
Se critica que la nación, mientras se endeuda con el FMI, restringe la coparticipación a las provincias, limitando su capacidad de acción y generando descontento social.
Se menciona la figura de Martín Menem como referente provincial, pero se señala que no ha logrado resolver los problemas de fondo.