El vicepresidente de Estados Unidos, James David Vance, detalló los aspectos pendientes del acuerdo preliminar con Irán, mostrando confianza en la posición negociadora de Washington. Señaló que Teherán se ha comprometido a destruir sus reservas de material altamente enriquecido, acumulado durante las administraciones de Obama y Biden.
Vance explicó que el acceso de Irán a una economía sin sanciones requiere un compromiso a largo plazo con un régimen de inspección y verificación. El acuerdo, según Vance, busca reabrir el Estrecho de Ormuz y asegurar que Irán nunca desarrolle un arma nuclear.
El pacto se basa en un proceso de verificación en dos pasos, donde Irán puede reintegrarse a la economía mundial si cumple sus compromisos, especialmente en lo referente a su programa nuclear. Vance afirmó que la expectativa de Washington es que el Estrecho de Ormuz se abra sin peajes a largo plazo.