Un filósofo critica duramente a los periodistas, tildándolos de "hijos de mil p..." y "operadores" que buscan beneficiarse del gobierno de turno.
Se le acusa de oportunista por haber trabajado con Patricia Bullrich y Mauricio Macri, e incluso escribirles discursos.
Se le cuestiona su rol de "filósofo" que manipula a la gente, y se le advierte que tenga cuidado al hablar de los amigos del periodista.