El gobierno está intentando desactivar una sesión prevista en el Senado, solicitada originalmente por el oficialismo, con el fin de evitar que la oposición consiga los votos para una moción de censura contra el jefe de gabinete Adorni.
La estrategia busca proteger al funcionario de una posible remoción y muestra la fragilidad de la posición del gobierno en el Congreso.