Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, fue condenado a cuatro años de cárcel en Brasil por obstrucción a la justicia. Se le acusa de intentar presionar al gobierno de Donald Trump para imponer sanciones a su propio país.
El objetivo de Bolsonaro era intervenir en el juicio contra su padre por el intento de golpe de Estado de 2022. El juicio se realizó en ausencia del condenado, quien reside en Estados Unidos y no designó abogado.