Se menciona que Marina Garabro fue considerada para ser vocera, lo que indica un perfil diferente al de Adorni. Se sugiere que su desempeño habría sido distinto.
Se reflexiona sobre la falta de personal con experiencia en ciertas áreas, como la embajada de Túnez, pero se destaca que en materia de comunicación, el gobierno ya tenía experiencia previa, incluso sin estar en el poder.