Se afirma que, tras la situación de Adorni, ningún funcionario se atreve a sentarse en programas de televisión por temor a ser interrogado sobre él. Actualmente, el gobierno carece de vocero y jefe de gabinete.
Se proyecta que la situación se agravará, afectando al Poder Legislativo y, eventualmente, al Poder Judicial, con Adorni como catalizador de la crisis. Se menciona que hasta Majul ha expresado opiniones similares.