A la espera de señales del Senado, la oposición en la Cámara de Diputados continúa impulsando la interpelación del jefe de gabinete, Adorni. La sesión prevista para mañana jueves en la Cámara Alta podría suspenderse.
La arremetida contra Adorni ganará fuerza en el recinto presidido por Martín Menem. En la Cámara de Diputados, se mantienen expectantes ante la definición de una reunión de labor parlamentaria que determinará si el Senado sesiona hoy miércoles. El oficialismo teme que el "escándalo Adorni" se cuele en la agenda con un desenlace imprevisible.
Los libertarios tenían planeado abrir el recinto para tratar el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada y siete pliegos judiciales. Sin embargo, se exponen a que el peronismo solicite tratar sobre tablas un proyecto para interpelar al jefe de gabinete, lo que podría derivar en una moción de censura para removerlo del cargo. Aunque el proyecto no tiene dictamen de comisión y necesitará una mayoría especial de dos tercios, la oposición no descarta utilizarlo para "hacerle pagar el costo de defender a Adorni" a los aliados del oficialismo.
Mientras tanto, Adorni ya confirmó que asistirá al Senado el 2 de julio para brindar su informe de gestión, tras la presión de aliados y opositores. El ministro coordinador envió una carta a Victoria Villarruel. Existe una fuerte presión del Congreso para que el funcionario dé un paso al costado.