La periodista describe las crecientes restricciones de acceso para los periodistas en la Casa Rosada, señalando que la situación actual es peor que en gobiernos anteriores, incluso con Cristina Kirchner.
Expresa su extrañeza y preocupación por el hecho de que el gobierno actual esté adoptando medidas similares a las que supuestamente criticaban en el pasado, y lamenta que los periodistas no puedan circular libremente ni siquiera para ir al baño.