Se reflexiona sobre la actitud de quienes llegan al poder y se sienten "reyes del universo", sin asumir la responsabilidad de ser servidores públicos. Se critica la falta de justificación de sus acciones.
Se enfatiza que los políticos, al ser adultos y estar en ejercicio del poder, no pueden excusarse en la inexperiencia o la falta de conocimiento. Se subraya la necesidad de asumir la responsabilidad y rendir cuentas por sus actos.