Se cuestionó la integridad de Manuel Adorni y se planteó la posibilidad de que el presidente Javier Milei actúe con mano dura ante cualquier sospecha de corrupción, incluso llegando a remover a funcionarios.
Se citaron las palabras del presidente sobre su compromiso con los argentinos y su disposición a tomar medidas drásticas contra la corrupción, sugiriendo que no cubriría a nadie que incurra en ella.
Se hizo referencia a la "Dormigate" y a la acumulación de escándalos que rodean a Adorni, comparándolo con una cebolla con múltiples capas por descubrir.