El Congreso se prepara para una posible interpelación a Manuel Adorni, con dos alternativas: una moción de censura o la intervención del Congreso si el presidente no toma una decisión. El Congreso tiene procedimientos más engorrosos que un decreto presidencial.
El gobierno ganó una semana de tiempo tras la postergación de la sesión. El 2 de julio es una fecha clave para el informe de gestión de Adorni en el Senado, que se anticipa será diferente al de Diputados. La posibilidad de una interpelación sigue abierta.
Patricia Bullrich jugó un rol importante en la postergación de la sesión. Se espera que Adorni no cuente con el acompañamiento del presidente Milei ni de otros ministros, ya que admitió que su declaración jurada no estaba en orden.