Se cuestionó la falta de sensatez en el gobierno por no haber apartado a Adorni hace tres meses, cuando no pudo explicar los números de su declaración jurada. Se considera que Adorni, a pesar de ser inteligente, es consciente de que sus declaraciones no están en orden.
Se argumenta que la sensatez no se dará y que es el Congreso quien debería intervenir. Se recuerda que, en el pasado, muchos de los que hoy defienden a Adorni criticaron juicios políticos a otros funcionarios. Se expresa la esperanza de que los dirigentes del PRO, con valores republicanos, voten a favor de la salida de Adorni.