En 2022, Elina Fernández (entonces Fernández Fantachi) explicó por qué adoptó el apellido Constantini. Aceptó el pedido de su exmarido Eduardo, a pesar de tener ya una carrera establecida y un nombre artístico.
Si bien inicialmente se resistió por la confusión que podría generar, finalmente aceptó el cambio, calificándolo como un "cambio muy importante" que la impulsó en su carrera. Reconoce que el apellido es "fuerte" y que, aunque viaja y trabaja independientemente desde joven, se sintió feliz al adoptarlo.