Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos sobre el acuerdo nuclear se encuentran estancadas, a pesar de un plazo inicial de 60 días para implementar 14 puntos acordados. Mientras se cumplió la apertura del estrecho de Hormuz y el levantamiento del bloqueo a petroleros iraníes, otros puntos cruciales como la financiación y la reconstrucción de Irán enfrentan dificultades.
La tensión se agrava por el conflicto entre Israel y Hezbollah en el Líbano. Israel, aunque no firmante directo del acuerdo, ha continuado sus ataques contra Hezbollah, aliado de Irán. Esto ha generado advertencias por parte de Irán sobre posibles represalias y nuevos bombardeos israelíes en el sur del Líbano, con saldo de muertos en ambos bandos.
El Primer Ministro israelí, Netanyahu, presionado por Trump, advirtió a Hezbollah sobre un alto costo por la muerte de soldados israelíes. La situación en el Líbano pone en riesgo la continuidad del acuerdo firmado por Trump, especialmente considerando que tanto Netanyahu como Trump se encuentran en camino a elecciones, lo que podría influir en sus posturas políticas.