La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una nueva normativa que establece penas de hasta 30 días para los "trapitos" y limpiavidrios que realicen estas actividades.
La medida busca penalizar a quienes hasta ahora no tenían consecuencias legales. Las penas irán de 10 días a 2 meses y entrarán en vigencia a partir del mes de julio.