La defensa de Cristina Fernández de Kirchner solicitó a la Cámara de Casación la revisión de las restricciones vinculadas a su prisión domiciliaria, argumentando que son desproporcionadas.
Señalan que, a pesar de cumplir con las pautas judiciales, no se le permite acceder a beneficios como la retirada de la tobillera electrónica, restricciones para recibir visitas y el acceso a la terraza de su domicilio. La defensa considera que estas medidas no buscan la resocialización, sino que son abusivas.
Se presentaron estadísticas del Consejo de la Magistratura que indican que solo el 1% de las personas privadas de su libertad tienen restricciones similares a las impuestas a la exmandataria.