El gobierno de Javier Milei atraviesa un momento de agitación política centrado en el caso de Manuel Adorni, a pesar de una aparente calma económica. La controversia en torno a Adorni, calificada como "autoinfligido" por algunos, genera tensión con aliados como el PRO y la UCR, y complica la relación con el Senado.
Se informa que en el Senado se busca otorgar dos semanas más al gobierno para resolver la situación de Adorni, ante la posibilidad de una moción de censura o interpelación que podría complicar la gestión. La figura de Adorni se ha convertido en un obstáculo para la aprobación de leyes clave, como la de propiedad privada, y genera debate sobre si el gobierno está desaprovechando la "ventana de oportunidad" económica para construir el escenario electoral de 2027.