Se critica la actitud defensiva de Nico Oquiato al hablar sobre el caso de Florencia Peña y la noticia falsa del padre de Messi, enfocándose más en defender a su canal y comunidad que en asumir un rol de víctima.
Se considera que Oquiato debería haber mostrado más autocrítica y menos soberbia, especialmente al bailar y tomar mate al inicio del programa tras la polémica.
Se señala que, si bien Oquiato es el responsable del canal, la forma de gestionar la crisis y las decisiones tomadas no fueron las más adecuadas.