El editorialista expresa su descontento con la proliferación de "fake news" y críticas infundadas, señalando que quienes se jactan de señalar errores ajenos terminan generando más desinformación. Critica la falta de seriedad y respeto en el manejo de la información.
Señala que, a pesar de los errores involuntarios, se han tomado decisiones como cabeza del canal, pero cuestiona a otros medios que, según él, se dedicaron a difundir más falsedades en lugar de asumir su propia responsabilidad. Considera que la comunidad es capaz de distinguir la verdad y apoya a quienes actúan de buena fe.