Se desmiente la versión de que 12 marcas se habrían retirado de Luzu TV tras el escándalo de Florencia Peña, afirmando que la comunidad del canal sigue intacta.
Se critica a quienes esperaban la caída de Nico Oquiato y su canal, y se defiende su derecho a cuidar sus intereses comerciales.
Se menciona irónicamente que el sueldo de Florencia Peña fue destinado a la compra de lavandina, como una forma de aludir a la limpieza de la situación.