Se analiza cómo el "caso Adorni" ha impactado negativamente en la imagen del gobierno, revirtiendo la recuperación que se había observado tras las buenas noticias económicas como la baja de la inflación. A pesar de los avances económicos, la atención mediática se centró en el escándalo Adorni.
Se menciona que la percepción de la situación económica es heterogénea en el país, pero el caso Adorni eclipsó cualquier comunicación positiva, generando dudas sobre la capacidad de gestión del gobierno y afectando la imagen tanto del gobierno como del propio presidente Milei.