Se ha endurecido la legislación para combatir a los "trapitos" en la Ciudad de Buenos Aires, quienes realizaban tareas de estacionamiento y cobraban sumas de dinero de forma extorsiva. La nueva ley, que modifica la de 2018, busca erradicar esta práctica considerada un delito de extorsión callejera.
Anteriormente, era necesario atrapar al "trapito" en el acto de exigir dinero, lo cual resultaba casi imposible de comprobar. El año pasado se emitieron 13 mil actas, pero nadie fue detenido. La policía solía retener a los "trapitos" durante eventos para evitar que delinquieran, pero la sanción judicial era inexistente.
La nueva ley amplía la contravención a cualquiera que ofrezca servicios de estacionamiento, lavado de autos o limpieza de parabrisas en la vía pública, sin necesidad de que medie la exigencia o extorsión. Las sanciones se endurecen considerablemente, pasando de tareas comunitarias a penas de 10 a 30 días de arresto, y multas que van desde 1.100.000 hasta 6 millones de pesos.
Además, se contemplan agravantes por diferencia de género y se establece la figura del organizador, apuntando a las barras bravas vinculadas a clubes de fútbol. Las multas para los organizadores pueden ascender a 9 millones de pesos o más, e incluso implicar inhabilitaciones.