El gobierno de Javier Milei busca redirigir la agenda hacia la gestión económica, tras admitir que el respaldo presidencial al jefe de gabinete, Manuel Adorni, tuvo un costo político. En la Casa Rosada, consideran que el impacto más fuerte ya pasó y que la imagen de Milei comenzará a recuperarse a medida que se profundice el clima electoral.
Fuentes del oficialismo expresaron que "el impacto fuerte ya lo tuvimos y lo absorbió la imagen de Milei, de acá en adelante es todo para arriba". Esta visión se basa en estudios de opinión pública que ubican la imagen de Milei cerca del 34%, la de Karina Milei en torno al 21% y la de Adorni alrededor del 14%. Estos números, aunque reservados, circulan en la mesa política libertaria.
La estrategia del ejecutivo es volver a darle peso a los anuncios presidenciales y delinear la estrategia electoral, confiando en que la discusión pública se desplace hacia la economía y la comparación de modelos de cara a las próximas elecciones.