El gobierno negocia con gobernadores para evitar que el Senado vote una moción de censura contra Manuel Adorni, lo que implicó resignar agenda legislativa propia.
Se tuvo que bajar el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada para evitar que la oposición impulse la interpelación a Adorni. La moción de censura se postergó por unas semanas.