El jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, impulsó modificaciones a la ley para endurecer las penas contra los "trapitos". Las nuevas medidas establecen detenciones de hasta 30 días y multas de hasta un millón de pesos, con posibilidad de planes sociales suspendidos por dos años.
Las penas se duplican en casos de amenazas, violencia o acoso. Las modificaciones buscan disuadir el cobro de estacionamiento en la vía pública, incluso en zonas sensibles y bares de alta concurrencia.