La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la regulación de la venta y uso de vapeadores, cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina. Estos productos no podrán ser utilizados en los mismos lugares donde está prohibido fumar, incluyendo espacios cerrados, escuelas, hospitales, clubes y transporte público.
La nueva normativa equipara el uso de estos dispositivos al del cigarrillo tradicional, buscando proteger la salud pública.